Las personas podrían estar ingiriendo una tarjeta de crédito por semana | WWF

Las personas podrían estar ingiriendo una tarjeta de crédito por semana

Posted on
12 junio 2019


Un estudio reciente señala que en promedio una persona podría ingerir aproximadamente 5 gramos de plástico cada semana, el equivalente al peso de una tarjeta de crédito. El análisis “Ningún plástico en la naturaleza: evaluación de la ingestión de plástico de la naturaleza a las personas”, elaborado por Dalberg, basado en un estudio solicitado por WWF y realizado por la Universidad de Newcastle, Australia, sugiere que las personas están consumiendo alrededor de 2,000 pequeñas piezas de plástico cada semana. Eso es aproximadamente 21 gramos al mes, poco más de 250 gramos al año.
 
La Universidad de Newcastle es la primera en combinar información de más de 50 estudios sobre la ingestión de plástico en las personas. Los resultados son un importante avance para comprender el impacto de la contaminación por plástico en los seres humanos. También confirma, una vez más, la urgente necesidad de abordar un sistema de gestión del plástico con el fin de no contaminar los ecosistemas, principalmente.
    
“Estos hallazgos deben ser una llamada de atención para los gobiernos. Los plásticos no solo contaminan nuestros océanos y vías fluviales, acabando con la vida marina - están en todos nosotros y no podemos escapar del consumo de plásticos. La acción global es urgente y esencial para hacer frente a esta crisis“, señaló Marco Lambertini, Director General de WWF Internacional.
 
“Si bien la investigación está basada en los posibles efectos negativos del plástico sobre la salud humana, queda claro que es un problema mundial que solo puede resolverse abordando el origen de la causa: la contaminación por plástico. Si no queremos plástico en nuestro cuerpo, tenemos que detener las millones de toneladas de este material que continúan filtrándose en la naturaleza cada año. Para atacar esta crisis, necesitamos tomar medidas urgentes a nivel de los gobiernos, empresas y consumidores, y establecer un acuerdo con objetivos globales para hacer frente a la contaminación por plástico “, continuó Lambertini.
 
El estudio demostró una amplia gama en los patrones de ingestión. Teniendo en consideración las limitaciones de este campo de investigación, todavía en evolución, los resultados iniciales señalaron una tasa global promedio de ingestión de plástico, por parte de los seres humanos, de aproximadamente 5 gramos por semana. La metodología empleada, junto con los supuestos elaborados y el cruce de datos considerados, se encuentra disponible aquí.
 
La fuente más grande de ingestión de plástico en todo el mundo es a través del agua, tanto embotellada como del grifo. Las grandes variaciones regionales se reflejan nuevamente, en Estados Unidos o la India, donde se encuentra el doble de plástico que en Europa o Indonesia. De los productos consumibles estudiados, aquellos con mayor registro de niveles de plástico son los mariscos, cerveza y sal. Los resultados del informe demuestran que el problema de la contaminación por plástico es universal y afecta directamente a las personas. La filtración de plástico en el medio ambiente y la cadena alimenticia se ha encontrado hasta ahora con una respuesta global inadecuada por parte de los gobiernos.
 
“Ningún plástico en la naturaleza: evaluación de la ingestión de plástico de la naturaleza a las personas” hace un llamado a los gobiernos a tomar medidas y desempeñar un rol clave para garantizar que, toda la cadena, desde los fabricantes hasta los consumidores, sean responsables y asuman un mismo objetivo, poner fin a la contaminación por plástico. WWF está movilizando a las personas para apoyar la petición global de un tratado legalmente vinculante sobre la contaminación de plásticos en el mar que ya ha obtenido más de 500,000 firmas. El tratado establece objetivos nacionales y mecanismos de información transparentes que se extienden a las empresas. Además, el tratado busca proporcionar apoyo financiero y técnico a los países de bajos ingresos para ampliar su capacidad de gestión de residuos.
 
“En un contexto en que la conciencia sobre los microplásticos y su impacto en el ambiente está aumentando, este estudio nos ayuda a proporcionar, por primera vez, un cálculo exacto de las tasas de ingestión. El desarrollo de un método para transformar los recuentos de partículas de microplásticos en masas ayudará a determinar los potenciales riesgos toxicológicos para los humanos“, comenta el Dr. Thava Palanisami, co-líder del Proyecto e investigador de microplásticos de la Universidad de Newcastle.
 
La ingestión es solo un aspecto de la crisis de plásticos. La contaminación por plástico es una gran amenaza para la vida silvestre, no solo a través de la ingestión de microplásticos sino también a través del enmallamiento y la destrucción de hábitats. La contaminación por plástico también genera consecuencias económicas perjudiciales, según estima el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) su impacto anual sobre la economía marina es de US$ 8 mil millones.

Estadísticas clave sobre la contaminación plástica:
  • Se espera que las emisiones totales de CO2 producto del ciclo de vida del plástico aumenten en un 50%, mientras que el aumento de CO2 proveniente de la incineración del plástico se triplicará para el 2030, debido a decisiones que aún no han conseguido una correcta gestión de residuos.
  • Ocho millones de toneladas de contaminación plástica terminan en el mar cada año.
  • Otros 104 millones toneladas métricas de plástico están en riesgo de entrar a nuestros ecosistemas para el año 2030 si nuestro enfoque no se cambia drásticamente.
  • Desde el año 2000, el mundo ha producido la misma cantidad de plástico que en todos los años anteriores, de lo cual un tercio contamina a la naturaleza.
  • Se ha documentado que más de 270 especies han sufrido por el enredo, mientras más de 240 especies han ingerido plástico.
  • Según el estudio Solución al Plástico: Contaminación Asumiendo Responsabilidades, un reporte de Dalberg para WWF, en Bolivia, en 2016 se generaron 236.937 toneladas de desperdicios plásticos, de los cuales se estima que más de 100.000 toneladas no fueron recolectadas.