En Colombia ocurre el último impulso para asegurar un acuerdo global que revierta la pérdida de biodiversidad a 2030

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26 agosto 2021


  • Esta semana inició la tercera sesión del Grupo de Trabajo de Composición Abierta para el Marco Mundial de Biodiversidad Post 2020: la hoja de ruta que la humanidad acordará e implementará para revertir la pérdida de naturaleza de aquí a 2030, con una visión para recuperar la capacidad de los ecosistemas en el largo plazo.
  • Durante esta ronda de negociaciones virtual, auspiciada por Colombia, el 30 de agosto se llevará a cabo la PreCop de Biodiversidad, donde se espera contar con el respaldo de los líderes mundiales a esta hoja de ruta.
  • Actualmente, un millón de especies se encuentran en peligro de extinción, por lo que esta década, y sobre todo las decisiones que se tomen para revertir esta situación, serán determinantes para el futuro del planeta.
 
Santa Cruz, 26 de agosto de 2021. Este lunes comenzó la ronda de negociaciones previas a la adopción del nuevo Marco Global de Biodiversidad, la hoja de ruta que los 196 países adscritos al Convenio de Diversidad Biológica (CBD) acordarán para revertir la pérdida de biodiversidad en los próximos 10 años y en la que fijarán metas claras con un horizonte a 2050.
 
La tercera reunión del Grupo de Trabajo de Composición Abierta para el Marco Mundial de Biodiversidad Posterior al 2020, de la que Colombia es anfitrión, se está llevando a cabo del 23 de agosto al 3 de septiembre, y congrega virtualmente a las delegaciones de los países signatarios o Partes del CBD y algunos sectores de la sociedad civil para trabajar en un borrador de este marco, robusto, con metas medibles, alcanzables, y realistas.
 
Todo con el fin de evitar que ocurra lo mismo que con las Metas Aichi, que conformaron el plan estratégico para la década 2011-2020, y cuyo cumplimiento no logró darse a cabalidad, según informó Naciones Unidas; en su mayoría, por no contar con metas medibles, carecer de financiación suficiente, así como de implementación.
 
¿Por qué son cruciales estas conversaciones?
 
En el último año, los indicadores de pérdida de biodiversidad alcanzaron niveles alarmantes y hace menos de un mes el Panel Intergubernamental de Cambio Climático advirtió que el mundo es más caliente de lo que ha sido al menos en los últimos 125 mil años, lo que impactará seriamente nuestro bienestar y el de la naturaleza.
 
Actualmente, hay 1 millón de especies en peligro de extinción; en Latinoamérica, según el Informe Planeta Vivo 2020 de WWF, en los últimos 50 años ha habido un declive de las poblaciones de vida silvestre de 94%, y, globalmente, el promedio es de 68%. Los ecosistemas están colapsando y actividades humanas como la deforestación, la sobrepesca, la contaminación por plástico y los sistemas alimentarios insostenibles tienen mucho que ver.
 
Adicionalmente, “renovar el plan para revertir esta situación es una oportunidad que solo se da cada 10 años, por lo que esta ronda de negociaciones y la PreCOP son determinantes. Representan el último chance que tenemos de llegar a la COP15 con acciones y compromisos específicos que efectivamente nos ayuden a abordar la crisis de pérdida de biodiversidad”, advirtió Ximena Barrera, Directora de Relaciones de Gobierno y Asuntos Internacionales de WWF Colombia.
 
El Marco u hoja de ruta definitivo para revertir la pérdida de biodiversidad está programado para ser adoptado en la 15a Conferencia de las Partes del CDB en Kunming, China (COP15), la cual se desarrollará en dos partes entre octubre de 2021 y abril - mayo de 2022, momento en el cual se espera tener reuniones presenciales para la adopción de las decisiones.
 
Puntos que serán clave
 
  1. La oportunidad de fortalecer el borrador actual: si bien el primer borrador del Marco contiene muchos elementos necesarios para un acuerdo exitoso que revierta la pérdida de naturaleza para 2030, carece de la ambición y la urgencia necesarias para asegurar un mundo en el que haya un balance positivo para la naturaleza en esta década. Las Partes deben aumentar el nivel de ambición, así como garantizar que los impulsores de la pérdida de la naturaleza sean contundentemente abordados, incluyendo las prácticas agrícolas insostenibles y la deforestación.
     
  2. Una meta de Naturaleza Positiva como guía para el GBF: el texto debe incluir una meta o misión global clara y medible para la naturaleza, similar a la que tenemos para el clima. Este objetivo comprometería a los gobiernos a ser Positivos para la Naturaleza para 2030. La misión actual no es lo suficientemente ambiciosa ni mensurable.
     
  3. El consumo y producción sostenibles: el Marco debe incluir un hito que busque reducir a la mitad la huella de producción y consumo para 2030, pues está claro que los mayores impulsores de pérdida de biodiversidad son actividades que buscan satisfacer las necesidades humanas, y las medidas de conservación no son suficientes. Hacerlo, traerá muchos beneficios para la salud de las personas (por ejemplo, la adopción de dietas saludables y sostenibles evitaría 2 millones de muertes prematuras por año), la creación de millones de empleos, crecimiento económico, más recursos para los gobiernos, entre otros, como lo asegura un informe de WWF publicado hace unos días.
     
  4. Movilizar recursos a prácticas sostenibles: el objetivo que hace referencia a los medios de implementación del Marco debe abordar el impacto negativo que las finanzas tienen sobre los recursos naturales, alineando los flujos financieros con prácticas positivas para la naturaleza y eliminando incentivos dañinos, incluyendo los subsidios perversos. Por ejemplo, según un informe de WWF, con el valor de los subsidios que los gobiernos destinan anualmente a actividades dañinas para la naturaleza, se podrían crear 39 millones de empleos positivos para la naturaleza, lo que podría desencadenar un círculo virtuoso hacia la creación de $10 billones de dólares en valor económico y casi 400 millones de empleos positivos para la naturaleza, con base en lo que ha pronosticado el Foro Económico Mundial.
     
  5. Metas medibles: el lenguaje sobre responsabilidad y transparencia utilizado en el borrador del texto es particularmente débil. Es necesario que las Partes trabajen para fortalecer esta sección, garantizando la inclusión en el acuerdo final de un mecanismo de implementación eficaz que haga que los países rindan cuentas. Para evitar que se repita lo que pasó con las Metas de Aichi, debe haber un mecanismo de implementación sólido, incluso para apoyar un enfoque de país y sociedad como un todo y la participación de los sectores.
     
  6. Fortalecer el enfoque de derechos y del potencial de la naturaleza como una solución para enfrentar los retos de la humanidad, incluyendo la generación de empleos y acceso a servicios, en condiciones de equidad y en respeto de los límites del planeta para suplir lo que nuestras actividades actuales demandan.
 
La PreCop, Colombia y el respaldo de los líderes mundiales
 
En este evento virtual de alto nivel, líderes de todos los continentes tendrán la oportunidad de dar un espaldarazo al proceso que adelanta el Grupo de Trabajo de Composición Abierta. La interacción virtual de líderes globales, jefes de Estado,  ministerios y organizaciones de la sociedad civil, programada para el próximo lunes 30 de agosto, también será auspiciada por Colombia, un país megadiverso y reconocido internacionalmente como un líder en materia ambiental.
 
En este evento, el presidente colombiano Iván Duque, tendrá una oportunidad única de dar una fuerte señal política sobre dos temas clave basados ​​en su liderazgo:
 
Ratificar el Acuerdo de Escazú: “El liderazgo que Colombia tiene en las negociaciones internacionales es evidente, a través de su participación activa en las diferentes coaliciones. Por eso es fundamental que el Gobierno Nacional presente en el Congreso el proyecto de ley de ratificación del Acuerdo de Escazú mostrando al mundo su compromiso con los derechos humanos, la protección de los líderes ambientales y el cumplimiento de agendas ambientales como la de biodiversidad ”, dijo Ximena Barrera, directora de Relaciones de Gobierno y Asuntos Internacionales de WWF Colombia.
 
Herencia Colombia: "WWF está plenamente comprometido en apoyar al Ministerio de Ambiente de Colombia y a Parques Nacionales Naturales en la consolidación de este mecanismo de financiación a largo plazo de las áreas protegidas del país, en el que es urgente avanzar. Esta es una contribución clave para el cumplimiento de la meta de la Coalición de Alta Ambición, el grupo intergubernamental de más de 60 países, presidido por Costa Rica y Francia, que promueve un acuerdo mundial para proteger al menos el 30 % de la tierra y los océanos del mundo para 2030”, señaló Barrera.
 
Hasta el momento, la delegación colombiana ha pedido incluir de manera enfatizó en el compromiso de revertir la pérdida de la naturaleza a 2030, en sintonía con el Compromiso de Líderes por la Naturaleza, un pacto en el que hasta el momento 89 líderes mundiales se han comprometido a revertir la pérdida de más explícita el rol de los sectores productivos en el borrador del Marco, y biodiversidad a través de 10 acciones específicas.
 
También pidió un enfoque en el tema fundamental de la movilización de recursos que podría hacer o deshacer la decisión final que definirá el futuro de la humanidad. La PreCOP, finalmente, tiene la intención de aprovechar las coaliciones existentes del Compromiso de Líderes por la Naturaleza, la Coalición de Alta Ambición para la Naturaleza y las Personas, y la Alianza Global por los Océanos, para identificar soluciones y propuestas puente para resolver los problemas pendientes de negociación.
 
Otras voces de la región como Guatemala, Costa Rica, Argentina, México y Chile intervinieron haciendo un llamado a tener un marco más integrado, realista (en materia de porcentajes, metas y aspectos de monitoreo), pertinente, transparente, con un lenguaje más incluyente, y un enfoque diferencial y de derechos humanos.
 
Notas a los editores:
  • Las negociaciones sobre el Marco Global de Biodiversidad post-2020 comenzaron en 2019, y la hoja de ruta definitiva está programada para ser adoptada en 2022 en la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP15) presenciales, en Kunming, China, la cual es el órgano máximo de toma de decisiones del Convenio.
  • La COP15 debía realizarse en octubre de 2020, pero se retrasó tres veces debido a la pandemia por Covid-19. Ahora se dividirá en dos partes: el primer momento será un segmento virtual de alto nivel para traer y mantener un alto impulso político a las negociaciones en octubre de 2021 y donde se planea adoptar una Declaración de Kunming, y el segundo, con dos semanas de reuniones presenciales, se realizará entre abril y mayo de 2022, en China.
  • Las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica se reunieron físicamente en Nairobi en agosto de 2019 y en Roma en febrero de 2020 para sentar y discutir las bases del Marco post-2020, y recientemente se llevaron a cabo reuniones técnicas virtualmente. La tercera ronda de negociaciones está teniendo lugar virtualmente del 23 de agosto al 3 de septiembre, con el auspicio de Colombia.
  • En enero de 2020, la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica publicó el "borrador cero", un borrador preliminar e incompleto del acuerdo final sobre el marco global de diversidad biológica para la década entrante. En agosto de 2020, el CDB publicó una actualización de ese documento. En julio de 2021, el CDB publicó el “primer borrador”, un documento integral que contiene todos los elementos que se propone incluir en el Marco de Biodiversidad Global Post-2020.
Sobre el Convenio de Diversidad Biológica
 
El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) es un tratado de Naciones Unidas que ha sido ratificado por 195 países más la Unión Europea. Durante las últimas tres décadas, los países acordaron una serie de planes en el marco del CDB para proteger la naturaleza a nivel mundial. En 2010, los negociadores acordaron objetivos para preservar plantas y especies, para la década 2011-2020. Los llamaron Metas Aichi. Sin embargo, las naciones del mundo no lograron cumplir plenamente ninguno de los 20 objetivos que incluían, entre otros, proteger los arrecifes de coral, combatir la contaminación, incrementar la conciencia pública sobre la importancia de la naturaleza, y movilizar recursos suficientes para los planes nacionales de conservación y uso sostenible de la biodiversidad. Los negociadores ahora están trabajando en un plan nuevo y mejorado que establecería metas para la próxima década. El borrador de este nuevo instrumento de planificación ya ha sido publicado y propone 21 objetivos para 2030, dentro de los que están: conservar al menos el 30% de la tierra y los océanos del mundo; reducir en 50% o más la tasa de introducción de especies exóticas invasoras; reducir el uso de plaguicidas en al menos dos tercios; eliminar la descarga de residuos plástico; un aumento significativo de la financiación para la conservación de la naturaleza y la reducción de incentivos nocivos por parte de diversos inversionistas.
 
Sobre el Acuerdo de Escazú

Es el primer tratado ambiental de América Latina y el Caribe, y el único instrumento vinculante creado hasta el momento para la protección de defensores y defensoras ambientales en el mundo. Fue firmado por Colombia en diciembre de 2019, y el 22 de abril de 2021 entró en vigor en la región al contar con la ratificación de 12 estados. Es una herramienta que busca regular los derechos que los ciudadanos deben tener para acceder a la información, participar de los asuntos públicos, y para que la justicia sea efectiva alrededor del uso sostenible de nuestros recursos naturales.

Sobre Herencia Colombia

Es un programa para financiar a largo plazo 20 millones de hectáreas de áreas protegidas y paisajes de conservación, con aportes públicos y privados, que utiliza fuentes de financiamiento innovadoras, como los ingresos del impuesto al carbono y la cooperación con el sector privado, para la creación y manejo efectivo de las áreas protegidas, fortaleciendo la gobernanza de paisajes y territorios resilientes que mantengan la provisión de servicios ecosistémicos. La iniciativa es liderada por El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, Parques Nacionales Naturales, Patrimonio Natural, Gordon and Betty Moore Foundation, CI, WCS, WWF, y además cuenta con el apoyo de GEF, Corazón de Amazonía, el Banco Mundial, entre otros.